miércoles, 22 de diciembre de 2010

Ella Azul...



Ella juega conmigo
Inocente infante
Me hunde en la torpeza
Me devuelve vacilante

A los ojos me mira
Viene, me desafía
Y se arrepiente
Va, y se arrepiente

Allá huelo la mofa hiriente
Su corazon late candente
Corriente su modo ondulante
Hechizo ausente, miradas pendientes

Sus manos recorren la suavidad eterna
Y del cielo se ríe por semejante existencia

Ella está inquieta, algo le molesta
Será el frío, será la niebla
Qué más se yo!
Y me desafía a la guerra!

El aroma que la envuelve me recuerda a camelias
Las curvas en la cintura la envuelven...
A mí me hacen presa...
La mirada basta para ausentarme
En el deseo de la inexistencia

Y entre ella y yo!
El aire que nos mece y nos burla como infantes!
Perdidas en la saga de palabras exuberantes
Somos objeto de un agasajado vate!

El Abandono


Y si supieras que de vez en cuando las alas se cansan?

Si tuvieras el ápice de locura del libre en pena que vaga por las tinieblas?

Si te dejaras llevar por lo que la existencia deja? Aquello que no es más que simple belleza?

Si corrieras por los campos de invierno con flores viejas? Y al cielo le regalaras una sonrisa de tristeza?

Si tus manos alzaras a bailar en la torpeza? La que tienen tus palabras cuando hablas con franqueza?

Y si aquel suspiro que robaste en plena existencia, fuera una nube que te besa y te deja?

Todo aquello que te envuelve y te hunde en ausencia?
El silencio que perturba tu alma de frágil rienda
El secreto que socorre a tu puerta
Olvida las palabras, llama a la sutileza
Esa mente que aterriza, es la que conoce la bajeza

Y si tuvieras el ápice de locura del libre en pena? Ese que a la nada sonríe y se mata en vela?

Y si aquel suspiro que robaste de existencia
Se esfumara hoy?...
Como la nube que te besa y te deja?...

Siempre Voló


Se cayó...
Tenía un par de rosas en las manos y se las clavó...
Ella era muda... pero siempre habló
Tenía un par de gotas en los ojos y nunca las limpió
Ella era cruda... pero siempre lloró

Besaba el olor de la muerte
Ella sentía el dolor
Su fragilidad la transformó en calor...
Ella era su odio y su color... 

Por qué siempre corrió y corrió? 
El roce de una mejilla nunca la enovolvió
Inocencia... Bella niña
Suelta de alma, libre de pasión

Ella era muda... pero de verdad
Siempre habló
Reía en soledad
Parecía loca... sin razón
La cordura se la robó lo pagano...
Ella voló...
Ella siempre voló...